Un Mandamiento Nuevo
Versículo Clave: Jn 13:31-35
Dado que Jesús se marchaba tras su glorificación (muerte, sepultura y resurrección), ordenó a los discípulos amarse unos a otros, ¡puesto que él ya no estaría allí para hacerlo! Este amor que debemos tenernos mutuamente es la marca distintiva del discípulo, la cual certifica su autenticidad.